ESCRITORES CHIQUIMULTECOS
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Raúl Aguirre

Raúl Antonio Aguirre Aguilar



Nació en 1939.
Raúl Antonio Aguirre Aguilar es Profesor de Enseñanza en Pedagogía y Ciencias de la Educación por la Universidad de San Carlos de Guatemala.
Veinticuatro premios en las ramas de verso y prosa. Diversos reconocimientos, seis medallas de oro, diez de plata y seis de bronce por su producción literaria y trayectoria en las artes y la cultura.
Publicaciones: 1- Mis ciento un poemas. 2- Ecos del alma. 3- Juguetes cómicos: no tiene la culpa el indio sino el que lo hace compadre. 4- Un indio en la capital. 5- Una visita al compadre. 6- Todo por un beso. 7- La tienda de dona Yola. “Guines” radiofónicos, pastorelas, programs radiales. Edición de discos de poemas y chistes del Campesino Goyo.

Texto tomado de Parnaso Chiquimulteco.




MI FOTO

Anoche que vi mi foto
con tanta felicitación,
aunque no soy devoto
pues hice una oración
Y di gracias al Creador
por tantos amigos darme,
por hacerme un soñador
y lo digo sin un alarde.
No fui niño muy bonito,
ni de joven atractivo,
y ahora ya grandecito
elogios he recibido.
Quizá porque mi belleza
no es física, es espiritual,
y radica mi grandeza
en ser sincero y cabal.
Por permitirme nacer
cuando la brisa tremula
también estudiar y crecer
en mi bella Chiquimula
Tierra de sol y montañas,
de chorchas y clarineros,
de patojas algo hurañas
y de varones sinceros

EPILOGO
Si quiere alguna patoja
mi fotografía copiar,
que lo haga, si le antoja,
yo no le pienso a cobrar




UN VIAJE A LA CAPITAL

Cuando vendí la cosecha
y un pedazo del guatal,
le prometí a mi coquecha
un viaje a la capital.

Y pal santo de Goyito
arreglamos la maleta,
nos veníamos tempranito
a tomar la camioneta.

Como era mucho el pasaje
del carro destartalado,
no vide nada del viaje
porquiva todo socado.

Con las canillas dormidas
y todo el lomo sudado,
las costillas remolidas
y hasta un poco atarantado.

Llegamos por fin al pueblón,
con sus grandes caserones,
apiamos en la estación
donde hay vagos a montones.

Agarramos los patojos
y nuestros cuatro tanates,
mientras los bolos piojosos
andaban como zanates.

Un rimero de patojos
con los dedos reventados,
con periódicos en los brazos
gritaban así, afanados.

– La noticia sensacional
se volaron una vieja.
– Hoy juega el Municipal
y estrena nueva pareja.

– Cómprime los peinados,
los tijeros, los navajes.
Cómprime siñor, son güenos.
Cómprime este par diantiojos.

– Jovencito, la galletas.
Hay de soda y rellenitas.
Cómpreme estas de paletas
son baratas y bonitas.

– A Reu y Sololá señores.
– Los que van a Chiquimula.
– Para el puerto y Tenedores.
– Vénganse conmigo chula.

Oyendo aquel griterío
yo no miabía fijado
quentre todo aquel gentío
Goyito estaba atorado.

En eso la Sinforosa
por agarrar a la niña,
se resbaló la babosa
en un cascarón de piña.

Y jue tan grande el bolón
que jue a sampar la cabeza
en la boca de cajón
questaba sobriuna mesa.

Al verla patas arriba
con el vestido trepado,
al pobre de mi Goyito
casi lo deja aplastado.

Y yo por irlo agarrar
travé el caite en un tanate,
y hasta el suelo fui a parar
con mi saco y mi matate.

Y jue tan grande el porrazo
que me di en el padimento,
que me raspé todo el brazo
ya que mejor no les cuento.

Y jue todo el final
que agarrando mi maleta,
dejando la capital
me sampé en la camioneta.

Y cuando llegué a laldella,
después de fumar mi puro,
aquí sella, lo que sella
me siento más seguro.



MIS CUARTETOS I

Algo bello es el amor
y es lo que siento por ti,
delicada y bella flor
que me haces feliz a mi.

El ser que mucho sufría
por causa de la mentira,
con tus besos vida mía
fue curado de esa herida.

Cuando pienso en tu mirar
lleno de amor y ternura,
solo me pongo a pensar
en gozar de tu hermosura.

Tú bien lo sabes, preciosa,
que el día que te conocí,
mi corazón se hizo rosa
para perfumarte a ti.

Como sol en la alborada
con delicados fulgores,
llegaste mi bien amada
a mitigar mis dolores.



ORACION POR MI PATRIA

Divino escultor de las galaxias
tu que eres luz, amor, misericordia
y que un día en la cruz de tu martirio
por la verdad moriste perdonando,
escucha la plegaria que de hinojos
pronuncio ante tu altar divino y santo
por esta ensangrentada patria mía.
Por esta tierra, Señor, donde los hombres
forjados de maíz, color de barro ,
veían tu presencia en las espigas,
en la voz del trueno, en la alborada,
en las nocturnas luces de tu templo
y en el viento que la flor fecunda.
Por esta patria, Señor, que lleva luto,
desde el día que el cañón hispano
quebró la paz de la pradera augusta
mancillada por las botas del guerrero
que ávido de riquezas y de glorias,
surcó los mares y empaño su acero
con la sangre de Quichés y Cakchiqueles.
Por mi terruño, Señor, por Guatemala
Que la ambición, la envidia y la venganza,
Han convertido en lágrima perenne
en el alma del huérfano inocente,
que no escuchará la doctrina del trabajo
en la voz de su padre asesinado.
Por la viuda que jamás en las mañanas
Verá romperse el sol con esperanzas
porque en la tumba solitaria y fría
descansa el brazo fuerte, en el trabajo
y lleno de ternuras en la alcoba.
Por la madre que ignora hasta la tumba
donde reposa la flor de sus entrañas
y que morirá sin que sus santas canas,
se aromen con las lagrima del hijo
que lloraría inconsolable su partida.
Por mi pueblo, Señor, arrodillado
quiebro mi llanto en la fecunda tierra,
porque ilumine la luz de tu palabra
la oscuridad del tiempo que vivimos,
y que como hermanos con amor luchemos
por heredar a los hombres del mañana
una patria sin sangre en los caminos
por donde transitan las ruedas del progreso.
Porque no cante tristezas la marimba
que tiene arrullos de bosque en su teclado,
no lloren las almas angustiadas
por la usencia del que partió a lo ignoto,
porque las noches no sean el escudo
del que cobarde se ampara en su ropajes,
que se apague la voz de la metralla,
que vierte fuego, lágrimas y sangre,
que la paz destierre a la ignominia
que siembra surcos de dolor en la nación,
y porque siempre impere la justicia,
el amor y la verdad entre los hombres,
pronuncio mi oración sobre la tierra
que fue mi cuna y que será mi tumba
para rogarte, SEÑOR, ¡POR GUATEMALA¡



EN LA FERIA DE MI PUEBLO

No se porque esta vida
me ha dado que hacer,
ni porque tan sufrida
los pobres han de ser.

Les digo esto por el caso
que les vengo a relatar,
no crean que es fracaso
pero es digno de contar.

Tres años contaba apenas
cuando mi tata me dijo:
para quitarnos las penas
vamos al pueblo, vos mijo.

El pueblo estaba de fiesta
y para la feria nos fuimos,
oyendo tocar una orquesta
un rato nos estuvimos.

Como yo no conocía
los toritos encuentados,
cuando uno se aparecía
sentí los pelos parados.

Y amigos rompo carrera
gritando cual condenado,
entre la gran molotera
de el torito encuentado.

Por el miedo que llevaba
no vide a la Juana Roca,
que la vida se ganaba
vendiendo alguna vicoca.

Y me pego el trompezón
en las patas de la vieja,
rematando en un cajón
raspándome una oreja.

Mi tata que me seguía
al lugar llegó boqueando,
y otra vieja con sombría
lo terminó vapuliando.

Repuestos de la corrida
continuamos paseando,
aquirimos café y comida
y dulces pandar chupando.

En eso a mí se antoja
en una rueda treparme,
y a la par de una patoja
pude feliz sentarme.

Mientras estaba parada
aquella rueda bendita,
con el alma alboratada
me sentía en la sillita.

Pero los perro, señores
fue minutos después,
al encender los motores
y me temblaron los pies.

Comienza aquel aparato
a dar vueltas y vueltas,
y yo a temblar cual gato
y las tripas bien revueltas.

Verde como limonario
y con un sudor helado,
sintiendo que mi velorio
por fin había llegado.

Comensé a rezar señores
mientras lloraba asustado,
y sentía hasta temblores
por uno y por otro lado.

Por fin terminó la vuelta
y al bajar todo amarillo,
fui a caer sobre una tuerta
que vendía rico bocadillo.

Mi tata el verme botado
me fue pronto a recoger,
en eso un poli enojado
quiso sin falta detener.

Y le pegó un empujón
tan fuerte al policía,
y cayó sobre un cajón
que basura contenía.

Y sin nada que esperar
corriendo desesperados,
hasta la casa si parar
llegamos todos sudados.



EN LOS ACTOS DE LA CLAUSURA

Pa que juera a la clausura
de la escuela de lla aldella,
con su singular finura
me invitò la maistra Tella.

Pues me fui con la mujer,
Goyito y la Sinforosita,
dispuestos todos a ver
los actos en la escuelita.

Cuando estaban reunidos
toditos los invitados,
la maestra sus cumplidos
les dijo a los aprobados.

Luego salió la Chelital
la sobrina de la María,
y en forma muy bonita
se declamó una poesía.

Antonio Casaquemada
el hijo de tio Simón,
en forma desentonada
se rempujo una canción.

Meneando la cuyuntura
la Modesta y José Luis,
como machos sin montura
pues se bailaron un twis.

Nicanor con mucha calma
con su ruidoso acordeón,
poniendo todita el alma
al viento lanzó un dansón.

Luego le tocó a Goyito
ofrecer la despedida;
se quitó su sombrerito
y dijo en forma atrevida.

Señores aquí presentes
-empezó en tono templado,
no me rechinan los dientes
por hallarme aquí parado.

Pues como dice mi tata:
El hombre no ha de temblar,
aunque se rompa una pata
o lo quieran sarandear.

Y hoy que vengo a despedir
los actos de mi escuelita,
les quiero aquí repetir
la frase de mi abuelita.

Este cuento se acabó
tum tum tum calabaza,
el que es lerdo se quedó
y cada uno a su casa.

Luego la maestra Tella
con palabras elocuentes,
como maistra de la aldella
se dirigió a los presentes.

Pero en eso el entablado
se comenzó a tambalear,
y la maistra por un lado
se dispuso rempujar.

Pero bien no calculó
y calló sobre una chucha,
una cocha la mordió
y el hijo de la Canducha…

Por quererla recoger
trabo el caite en un matocho
y sobre ella, fue a caer
como cuca en jarro mocho.


Espero que les cuadre, su compa Goyo de la aldea El Guamuro.



EL MOJADO SOÑADOR

Tancho el hijo de la Tucha
en la aldea fue el primero,
en ponerse hace la lucha
en reunir todo el dinero…

Para pagar a Juan el coyote
que los llevara a los Estados,
por eso vendió hasta ayote
dos coches recién capados…

Diez quintales de maicillo,
la vaca con todo y ternero,
dos machetes y un cuchillo
y hasta su nuevo sombrero.

A todo el mundo le decía
que iba duro a trabajar,
que a chupar no saldría
mucho menos a vagar…

Que ganaría mucho pisto
para mandarle a su nana,
a su tata, Chico Evarista
y a su abuelita, la Chana.

Al venir compraré terrenos,
vacas, pero de buena raza,
caballos, cabras, terneros
y haré una buena casa…

por los menos de dos niveles
con dos enormes piscinas,
jardines con rosas y claveles
y ventanas con cortinas.

Ayudare al necesitado,
a los pobres trabajo daría,
no sería hombre agarrado
y buenos sueldos pagaría.

Pues se fue de madrugada
Y de nadie se despidió,
según comentó la Hada
quien de tristeza lloró.

El mes no había ajustado
cuando Tancho apareció,
venía más que asustado
porque a la frontera llegó.

Donde la migra lo agarró,
a la cárcel o metieron,
de regreso lo mandó
y ni pal pasaje le dieron.

Tuvo que venirse a pata
la mayor parte del camino,
la gente se portaba ingrata
y lo miraban como asesino.

Dormía donde le tocó,
caminaba noche y día,
y como casi no comió
todo el cuerpo le dolía.

Nunca de él se burlaban
mas por culpa de Nicanor,
los patojos le gritaban:
ADIOS MOJADO SOÑADOR.




EL DIA DE LOS DIJUNTOS

Como era antes en Chiquimula
el mero uno de noviembre
de los santos dijuntos el día,
algunos se hartarán fiambre
y otros la pura tortilla.
Como es costumbre la mía
venirme al pueblo a pasiar,
por hay por el medio día
nos juimos a coronar.
Llegamos al cementerio
y vimos en las entradas,
de mesas un promontorio
con refrescos y enchiladas.
Deme un sanguiche de pollo;
A mi un refresco colorado;
No me le heche mucho repollo
rempújele mejor mas picado
-Señores los cocos a cinco len.
-Cuatro canches con chilito
hecheles queso también
que son para mi papíto.
Granizadas a cinco len.
Que le doy doña Vicenta?
Dos rellenitos, muy bien .
No quiere dulces de menta?
Tilin ..Tilin..los heladitos
Hay de sanguiche y vasito.
-A centavo los cuquitos
Hay de fresa y limoncito.
La Sinforosa y Goyito,
por la puerta principal,
pujaron un su ratito
porque era un torsal.
Yo me fui mas detrasito
para entrar mas desogado,
pero en el dedo chiquito
se me paró un gordo inflado.
Y por quererme agachar
pa mirarme el el destripón,
con la frente le fui a dar
a otro viejo cachetón.
Otra vieja pelionera
me rempujó un coronaso,
y se arma la molotera
por querer abrirse paso.
-Que señor ya no me empuje.
-Abusivo no me toque,
cuidado me rompe el traje.
-Peguele al indio don Roque
-Cuidadito con mis flores,
Y mi corona de ciprés.
-Yo ya siento los dolores
no me machuque los pies.
-Donde está mi Ricardito?
-Señor tenga mas cuidado,
Ya se paró en mi cayito
y me lo dejó aplastado.
Al fin de tanto pujar
Al otro por fin salí ,
Y me comense a mirar
el pantalón que rompí.
Coronamos a los dijuntos
y les hechamos su oración,
y después toditos juntos
nos juimos de el pantión.
Pero por abrir la geta
la mentada Sinforosa,
hecha toda una maleta
cayó dentro de una fosa.
Goyito por otro lado
Una pata se espinó,
Y el sombrero mojado
Saber donde lo dejó
Cansados de tanto andar
a la aldella por fin llegamos,
nos pusimos a cenar
y luego nos acostamos





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